4.1 Cooperativa Khessani

Este proyecto tiene su origen en una colaboración estratégica de Duna Lodge con la Fundación Mujeres por África y la Asociación de mujeres empresarias y profesionales de Guipúzcoa (ASPEGI). Con la financiación de la Diputación Foral de Guipúzcoa. Bajo la denominación de «»las redes de Yemaya» Esta colaboración se orientó a poner en marcha un plan de desarrollo sostenible para la población local basándose en el empoderamiento de sus mujeres y la creación de cooperativas.
Para ello y en una primera fase (2021-2022) se realizó un diagnóstico de la situación socioeconómica de las familias de pescadores en Madava, Paindane y Guinjata, con un enfoque particular en las mujeres y su empoderamiento, identificando a las 15 mujeres que se convertirían en participantes clave del proyecto y futuras integrantes de la cooperativa, con ellas se implementó un programa integral de formación en salud reproductiva y comunitaria, sostenibilidad ambiental y cooperativismo, sentado así las bases de solidaridad, democracia y esfuerzo común y elaborando sus estatutos para la constitución oficial de la cooperativa Khessani en junio de 2022.

Las primeras cooperativistas en Duna Lodge

La fase II (2022 -2023) después de analizar con las mujeres las posibles líneas de trabajo en el sector pesquero y agropecuario, el proyecto se centró en el impulso de la autosuficiencia y la generación de ingresos para las mujeres de la cooperativa. Se adquirió un terreno y se construyó un aviario para la cría de pollos destinados al autoconsumo y la venta en los mercados locales.

A dia de hoy tras algunas mejoras en el aviario para superar las fuertes temperaturas del verano, se ha consolidado la producción de carne de pollo, alcanzándose la meta de engordar y vender localmente 700 animales por ciclo. Asi mismo la cooperativa ya ha iniciado la producción de huevos adquiriendo 60 gallinas ponederas, actividad que ha despertado un enorme interés en la zona dada la dificultad de disponer de huevos frescos.

Asi mismo durante este periodo Seis de las cooperativistas mostraron interés en formarse como promotoras de salud y tras un curso de especialización dirigido por la Dra Araceli Alonso. Una vez superada esta formación y ya diplomadas, estas mujeres están desempeñando un papel crucial en la prevención de enfermedades y embarazos prematuros, visitando a las familias de la zona y llevando a cabo campamentos de salud para mujeres, especialmente adolescentes.

PROMOVIENDO SALUD, TRANSFORMANDO VIDAS

A partir de esta primeras actividades la cooperativa tomo la decisión de extender sus actividades hacia el sector pesquero, estableciendo un programa de selección de mujeres posibles nuevas cooperativistas entre las mujeres de la comunidad de Madava. Una pequeña localidad situada entre los Manglares de la Bahía de Inhambane, dedicadas al marisqueo y la agricultura de subsistencia.

En este contexto se formuló el proyecto

Manglares sostenibles por la Seguridad Alimentaria, Igualdad de Género y Turismo Natural en la Bahía de Inhambane, Mozambique

Este proyecto, liderado por la Fundación Mujeres por África en colaboración con Duna Lodge y la Cooperativa Khessani como socios locales, cuenta con el apoyo financiero de la Cooperación Española (AECID) y la Fundación Santander. Su objetivo es promover el desarrollo socioeconómico y la conservación ambiental en el distrito de Jangamo (Mozambique), con un fuerte enfoque en el empoderamiento de las mujeres.

La iniciativa se articula en torno a la explotación sostenible de los manglares de la Bahía de Inhambane, combinando acuicultura, educación ambiental, turismo de naturaleza e innovación. A través de un enfoque integral y participativo, el proyecto busca fortalecer la seguridad alimentaria, impulsar la igualdad de género y sentar las bases de un modelo replicable de economía verde y resiliente.
En este marco, 31 mujeres mariscadoras han sido seleccionadas con el apoyo del Consejo Comunitario de Pesca, y han recibido formación en conservación de manglares, educación ambiental y técnicas sostenibles de pesca y acuicultura.

Las mujeres de Madava que se postularon como miembros de la Cooperativa Khessani

En el marco de este proyecto, también se ha construido un centro de formación y procesamiento de marisco equipado con energía solar y un pozo de agua potable. Este espacio se ha convertido en un lugar clave para la capacitación en técnicas sostenibles, gestión cooperativa y producción alimentaria.

Como resultado de un diagnóstico participativo sobre el uso sostenible de los manglares, la cooperativa ha centrado sus actividades en la pesca responsable de camarón y cangrejo, y en el desarrollo de técnicas de acuicultura de engorde de estas especies. Actualmente, las mujeres están experimentando con el engorde de tres variedades de cangrejo, utilizando piensos naturales elaborados con residuos del manglar y productos locales como harinas de pescado y vegetales.


La Cooperativa Khessani representa un paso decisivo hacia la autonomía económica de las mujeres de la región, promoviendo una cultura de trabajo colectivo y la conciencia sobre la necesidad de conservar los recursos naturales. No obstante, los retos siguen siendo numerosos. Aún es necesario poner fin a la pesca destructiva e incontrolada, y convencer a otros pescadores de que las técnicas sostenibles pueden ser más rentables a largo plazo.
Para acceder a los mercados, las mujeres necesitan equipamiento básico como sistemas de producción de hielo, congeladores y transporte refrigerado. También es crucial desarrollar una red de distribución y venta, así como una estrategia de comunicación que visibilice el rol de las mujeres como guardianas de la biodiversidad de los manglares.
El fortalecimiento de la cooperativa pasa, además, por generar ingresos suficientes que permitan financiar servicios clave como promotoras de salud comunitaria o una guardería para los hijos e hijas de las mariscadoras. Solo así podrán conciliar el trabajo con los cuidados y continuar construyendo, desde lo colectivo, un futuro más justo y sostenible para sus comunidades.